martes, 8 de julio de 2014

Dedicatoria












foto X-C



Dedicatoria.- Leopoldo María Panero

Más allá de donde
aún se esconde la vida, queda
un reino, queda cultivar
como un rey su agonía,
hacer florecer como un reino
la sucia flor de la agonía:
yo que todo lo prostituí, aún puedo
prostituir mi muerte y hacer
de mi cadáver el último poema.




miércoles, 2 de julio de 2014

Tengo tu voz lejana
















foto X-C



Tengo tu voz lejana,
                     extraña,
como pegada a mí,
si, pegada a mí,
totalmente pegada a mí,
                  dentro de mí,
                  entre el martillo y el yunque.
Como si te tuviese dentro,
                               dentro de mi cabeza,
en ese espacio pequeño que llena mi alma
                               de estremecimiento.
Alegría y dolor,
como El anillo de los nibelungos,
sin anillo y sin nibelungos,
solo la música de Wagner
cuando Tristán agoniza
e Isolda muere de amor.
Pero me estoy yendo,
decía que tengo la voz
dentro de mí.
Una voz que sube y baja,
que cambia de palabras,
que sale de tus labios,
              de tus dientes,
              de tu lengua,
              de lo profundo de tu garganta,
              de tus pulsaciones.
Imagino que me sumerjo en tu pecho.
Me lanzo como si fuese al mar,
desde una roca,
con las dos manos juntas,
como cuando era niño.
Y me sumerjo en ti,
mis manos abren tu pecho
y separan tus costillas
y dejan que mi cuerpo entre dentro de ti.
Buceo entre tu corazón y tu alma,
aparto un bosque huesos,
un mar de venas y arterias.
Estoy dentro de tus músculos, de tu  carne,
(intento) busco tus entrañas,
                         tu alma.
Pataleo con fuerza,
cuando casi me ahogo
entre globos rojos y blancos.
Busco el fondo de donde salen tus palabras,
                         de donde salen tus besos,
de lo que pasa cuando te acaricio,
de porque me acaricias.
Subo por tu cuello
hasta entrar en tu cerebro.
Ácido desoxirribonucleico,
columnas de ADN que suben por la espina dorsal.
Busco de donde salen las palabras,
de esas cosas que me has dicho.
Busco tu amor.
Quiero saber la razón,
                      el porqué.
Busco la esencia,
como si fuese el perfumero de Suskind.
Quiero saber porque hablábamos.
Me hablabas después de hacer el amor,
no te cansabas de preguntarme,
con aquella vocecita que ponías
después de correrte,
cuando me quedaba tan relajado y feliz
que levitaba sobre aquella cama,
sobre aquellos cielos de una capital,
cazurra y amarilla,
llena de miseria y egoísmo.
Solo nubes y aves que pasan,
cigüeñas y garzas,
un recorte japonés
contra el cielo de Velazquez.
Una tristeza de ciudad, subterránea y satélite,
ignorante y pobre,
la misma de Cervantes y Quevedo.
Una ciudad maldita por las brujas de Macbeth,
porque no hay ningún bosque que pueda avanzar,
solo fusilados, muertos,
como los pintó Goya.


                    

jueves, 26 de junio de 2014

Tengo el alma disuelta en aguarrás





















Tengo el alma disuelta en aguarrás,
como una boda sin novia
o un padre sin hijos.
Tengo el tiempo hundido
en una charca de barro,
y no espero ningún día de sol,
ni ningún amanecer.
He visto las rosas del mar,
y no me queda ningún amigo por conocer.
Solo pediría por ti,
por ti o por mi,
porqué cuando apagase la luz
encontrase tus ojos.
Maldita noche (sin ti),
maldita muerte (que triunfas).
Tiemblo al mirar las estrellas
(el cielo anuncia el mar),
y una estrella fugaz
que soy yo despeñándome.
No tengo desayuno
ni amanecer,
tan solo tu rastro en mi cama.


foto X-C

sábado, 21 de junio de 2014

R


















Tengo la vida tan acabada que ya apenas me queda tiempo para que la punta de mi lengua, al rozar la corona de mis dientes, pronuncie la primera letra de tu nombre pensando en la orilla de tus labios.

foto Jarek Khaal Kubicki


sábado, 14 de junio de 2014

Cada vez
















foto X-C




Cada vez.- Begonya Pozo

Es difícil sobrevivirte.
Cada vez que vuelvo a ti,
a tu casa llena de otras vidas
que ya no son la tuya.
Cada vez que miro desde la calle
las ventanas del segundo piso esperando
verr la luz con la que iluminabas
mi pequeño mundo.
Cada vez que me siento una voyeur inútil
porque hace tiempo que he perdido el único
objeto de deseo,
cada vez que paso por la acera
y no me atrevo a detener el paso
por si al parar te pierdo
de nuevo una vez más.
Es dificil sobrevivirte
cada vez que, con cuidado, subo los escalones
que no me llevan ya jamás hasta tu puerta:
cada vez que sé que no te apoyarás
jamás sobre la barandilla, esperándome,
huésped del tiempo y la ruina.
Cada vez, digo,
es más difícil sobrevivirte.

miércoles, 11 de junio de 2014

Tengo tu amor congelado en un bolsillo del pantalón
















foto X-C



Tengo tu amor congelado en un bolsillo del pantalón
y lo saco cada poco para poder verte.
Un amor de película,
con Robert Stack, borracho, estrellando la botella contra la pared,
estrellándose con su biplano contra el suelo.
Un amor tan ardiente como el último glaciar,
a fin de cuentas... ¿no está hecho el infierno de hielo?
¿no es allí donde pena la Criatura devorada por su amor (inútil, maldito)?
El amor como una larga noche
donde tú me hablas entre las sábanas
y yo me dejo acariciar por tus palabras
como si fuesen las alas de un ángel.
Tú me dices mientras te doy la espalda
para que no me veas llorar
al sentir tu piel y escucharte.
Tengo que dar la vuelta para besarte
y no pensar, tan solo quererte.
No hay ni una nube gris entre los pinos,
y todos los sueños de futuro,
como si fuesen verdad.
Pero la verdad es invadida por lenguas de fuego,
de realidad y números que yo no comprendo.
Ahora realizo portentos,
me destruyo sin piedad,
recuerdo cada noche
y el tiempo de los besos.
Cada día queda menos de mí en mí,
el corazón se arruga lleno de horror,
está harto y no comprende
porqué le he fallado.
Sabe a donde voy,
como aquel avión en blanco y negro
y una explosión de fuego.
Menos mal que tengo tu amor congelado
en un bolsillo del pantalón
y lo puedo sacar a cada poco,
como si buscase la hora en el reloj
de cadena de mi padre,
y lo contemplo tan hermoso
que sigo andando,
a pesar de haber muerto
el verano pasado.


viernes, 6 de junio de 2014

Diarios de Al Berto



















Viernes, 9 de marzo de 1984
Rua do forte, Sines

La luz incide sobre las ventanas. Luz clara, frágil.
Luz donde me envuelvo
y espero que el día avance.
Esbozar un nuevo libro, ¿para qué?
Esbozar un gesto, ¿para qué?
Esbozar una sonrisa, ¿para quién?


foto X-C