martes, 27 de diciembre de 2011

Autopista al infierno


Me dijiste que me bajase del coche, te volví a besar y te fuiste, el opel se alejó entre las viejas casas. Miré al suelo y sólo vi polvo, empecé a andar, las calles se sucedieron como si fuesen las hojas de un libro malo. Caminé despacio, no tenía prisa ya que no sabía a donde iba (aunque sabía cual era el final). Sonaban fuegos artificiales tras la ciudad, parecían los pedos del dios, no había luna y el único resquicio de vida era el recuerdo de tu traición. Seguí caminando, quedaron atrás las luces y las huellas, subí a lo alto y baje la colina después de ver el sitio donde los hombres quieren llegar a ser. Me entretuve en un charco donde recordé tus besos al oír cantar las ranas y agaché la cabeza y no busqué nada, porque sabía que las princesas no se van con los sapos y que los cuentos siempre acaban mal. Desaparecieron los ruidos y apenas podía ver mis pasos, no había camino, ni iba por lo segao, levanté los ojos y descubrí una nube rojiza como si fuese de humo, parecía como si me hubiesen encerrado dentro de una pipa de sidra y hubiesen prendido una pastilla de azufre. Se limpió el olor, el olor de tus besos, el olor de mi dolor. Caminé hacía la nube, iba pisando charcos como un niño o como un borracho taciturno, pero seguí adelante, no esperaba encontrar a la virgen de Covadonga, ni a una nave espacial, pero seguí adelante. Escuché a una raposa ladrar y volví a oír las sirenas, me decían «Siéntate, espera, no sigas, ya verás...». A duras penas podía andar, sólo quería morirme. Un rayo rompió la obscuridad, retumbó como si mi cabeza hubiese explotado de un disparo, tuve que detenerme, fieras rabiosas caían del cielo maldiciendo mi nombre, una centella estalló delante de mis pies arrancando chispas de las piedras. Yo no tenía miedo había leído a Conrad y a Poe y sabía como era una galerna y además esa tarde me habían arrancado el corazón. Fue fácil, sólo tuve que dar otro paso para que las quimeras desapareciesen entre las sombras, sus alas y sus garras sonaron como un arpa mientras se alejaban, pero sus chillidos se me metían hasta el fondo de las tripas. La noche no tenía prisa y yo tampoco. Al fin apareciste, fue al dar la vuelta a una curva (había encontrado una carretera después de atravesar un bosque carbonizado) cuando te vi. Estabas preciosa como siempre, y me sonreíste de esa manera que me hacía sentir como si yo fuese el rey del mundo. Corrí hacía ti para poner mis labios en los tuyos y abrazarte como nos abrazábamos cuando llegabas a casa y bailábamos canciones de amor. Llovía a mares, llovían piedras, el cielo había reventado y parecía que quería devorarnos pero nuestros labios estaban más mojados que las nubes. Nos mordimos las lenguas y nos acariciamos hasta que nos ahogamos de deseo.
Cuando despertó el sol sólo encontró piedras.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

El día de los no muertos























¡Al fin! ¡Ya esta aquí! Calentito, recién salido del horno, un cuento para la noche de Reyes, para el niño y para la niña, para el adulto y la adulta, para el adúltero y la adúltera, para el divorciado y la separada, para el viejo y la abuela. No se corten, corran y compren El día de los no muertos, una historia de LLOVIENDO PIEDRAS ilustrada por el fabuloso pintor Nacho Suárez, con nueve ilustraciones ¡Nueve! a todo color. Con este regalo triunfarán allá donde vayan, llévenlo siempre consigo, y regálenlo sin piedad, su éxito esta asegurado serán el alma de todas las fiestas, se convertirán en el amigo más marchoso, el tío molón o la tía enrollada, el familiar más querido o el cuñado faltoso.
Regale El día de los no muertos, otro éxito de Nacho Suárez y X-C, los  Modesty Blaise de las Artes y las Letras asturianas ¡Dese prisa que se acaban! No termine el año sin hacerse con esta fantástica historia de ¿amor? Un cuento de terror para todos los públicos. No lo dude y pídanos la más pequeña historia jamás contada. Nunca nadie ofreció tanto en dieciséis páginas, y nunca sentirá emociones tan fuertes como al leer este librito.
¡Corra! ¿No conoce a ninguna divorciada, no hay ningún separado en su vida? ¿Quien no tiene problemas con su pareja? Olvídelos y estas fiestas consiga El día de los no muertos, una obra de arte comprimida, el relato corto de moda. No tenga miedo y adquiera un ejemplar, se nos acaban por momentos ¡Nos los quitan de las manos!

miércoles, 14 de diciembre de 2011

SINE DIE









Sine die es dejar morir, ver como el tiempo se va, como la muerte se acerca, una pelea contra la inexistencia, contra el vacío. Tal vez haya otro sentido al sufrimiento de la noche, no sólo el que sea una menos para que llegue la hora, tal vez encontremos algo en ella, algo más que ese retorcerse en la ausencia, o en los deseos no cumplidos. Buscamos en la oscuridad, pero las horas siguen pasando como si fuesen las piedras de una tormenta de hielo, el corazón se encoge y empieza a latir a toda prisa, se desboca, primero recuerda y pronto olvida, gime, desea, quiere olvidar pero no puede. Ama, desea la vida, y desde ese órgano antiguo, arranca notas melladas, como si el color rojo no fuese el color de la sangre sino el del orín de una espada enterrada. Levanta palabras, diseña imágenes, escribe pinturas, funde músicas... El corazón bombea, apenas da abasto para calmar la cabeza, los sesos se retuercen, el cuerpo sufre, es la hora... Sine die















01 - Álvarez, Fernanda
02 - José Luis Campal
03 - Castellanos, María
04 - Cuadrado, Isabel
05 - Domingo, Encarnación
06 - Ferrández, Cristina
07 - Fiumfoto
08 - García Montoya, Belén (Begmont)
09 - González, Eva
10 - Mind Revolution
11 - Muñoz, Begoña
12 - Naves, César
13 - Pastor, Natalia
14 - Pineda, Luis
15 - Quiñonero, Sergi
16 - Ramos, Gema
17 - Rodríguez, Jaime
18 - Suárez, Juan Carlos
19 - Suárez, Nacho
20 - Valverde, Alberto










http://galeriadearteasturias.com/


















fotos X-C

miércoles, 7 de diciembre de 2011

I´m on fire



Tal vez pensabas que no estaba, que tan solo era decirte palabras bonitas, palabras como sol, como amanecer, como lluvia; tal vez no pensabas que mis besos fuesen palabras, que el deslizar de la yema de mis dedos fuesen algo más que un sueño, que el pasear a tu lado fuese vivir. Si, ya se que da la risa, pero que le voy a hacer si estoy loco por ti, si el único sentido a todo esto es tu abrazo contra el mio. Tus besos en mi cama no me piden preguntas, no dan explicaciones, sólo me aman, me derriten, me estrujan, me dan la vida, me dan... todo eso, todo eso que me haces sentir, ese abrazo que dura una noche, ese beso que vale un mundo. Tu caricia, ese roce sobre mi piel, y tu voz diciendome: mi vida, te quiero, te amo

lunes, 5 de diciembre de 2011

Un canto










cuadro Nacho Suárez



José Ángel Valente

Un canto.
               Quisiera un canto
que hiciese estallar en cien palabras ciegas
la palabra intocable.
                              Un canto.
Mas nunca la palabra como ídolo obeso,
alimentado
de ideas que lo fueron y carcome la lluvia.


La explosión de un silencio.


Un canto nuevo, mío, de mi prójimo,
del adolescente sin palabras que espera ser nombrado,
de la mujer cuyo deseo sube
en borbotón sangriento a la pálida frente,
de éste que me acusa silencioso,
 que silenciosamente me combate,
porque acaso no ignora
que una sola palabra bastaría
para arrasar el mundo,
para extinguir el odio
y arrastrarnos.


El equilibrio de una sola hoja
viva sobre la nieve,
la duración fugaz de los otoños,
el sueño indefinido
del año oscuro y la naturaleza, 
la posesión feraz de las semillas,
el secreto enterrado,
la sucesión remota de las madres y del arte infalible,
el hilo roto, el argumento roto
del navegante que regresa después de mucho tiempo
y ya no reconoce lo que amaba.


Ven tu que tardas,
amanecer que tardas bajo la costra opaca
de los considerandos y las consecuencias,
de la moral al uso y su negro negocio,
del rito, del corchete, la liturgia,
la reverencia, el miedo en que no queda
de la fe ni una lágrima
que no hayan de antemano entregado o vendido
como mercadería o propaganda.


Dura la noche,
la pasión amarilla del cobarde,
la postura fetal de la avaricia,
la putrefacta risa de la hiena,
el fingido reposo de aquel que bien quisiera
ahuyentar lo vivido, la lámina acerada
del puñal y el amor inocente.


¿Por este sueño he combatido?

viernes, 2 de diciembre de 2011

Soy un tonto por quererte


I'm a fool to want you
I'm a fool to want you
To want a love that can't be true
A love that's there for others too
I'm a fool to hold you
Such a fool to hold you
To seek a kiss not mine alone
To share a kiss that Devil has known
Time and time again I said I'd leave you
Time and time again I went away
But then would come the time when I would need you
And once again these words I had to say
Take me back, I love you
...I need you
I know it's wrong, it must be wrong
But right or wrong I can't get along
Without you

lloviendopiedras.com/2011/09/im-fool-to-want-you

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Anexos (Thefuckingpoweroflove)


Carlos Franco, Man Ray, Sigmar Polke, Max Ernst, Dalí, Monet, André Breton, Roberto Matta, Arshile Gorky, André Masson, Jackson Pollock, Maurice Denis, Robert Delaunay, Wassily Kansinsky, Miró, Magritte, Marc Franz, Yves Tanguy, Hans Hartung, Asger Jorn, Rothko, Jeff Koons.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Thefuckingpoweroflove









Un mono aúlla en mitad de una isla desierta, tiene la frente llena de ojos, una rata está al acecho, una serpiente se arrastra... La exposición de Javier Soto (1975) en la Galería Lola Orato está invadida por animales sobre oníricos paisajes de mares y pesadillas.
Boas y loros, un pulpo y un cóndor que engendra ratones; perros y fantasmas, una mariposa sobre los muslos de una mujer con el pubis pintarrajeado, ojos como los que dibujó Dalí en Recuerda, para ser recortados por unas tijeras gigantes, en la película de Hitchcock. Un globo ocular y la cabeza de un pato negro (¿el pato Lucas?) con un cuello lleno de labios recortados de revistas que recuerdan a los flotantes labios de Man Ray, sobre un fondo dorado como de fin del mundo, con un sol rosa que nos retrotrae a la Impresión, sol naciente de Monet. Aves rapaces con su presa entre las garras, loros con orejas. Una culebrona cabalga sobre el arco iris que termina con el genio de la lámpara a punto de desaparecer, sólo le queda un ojo y una boca, es lo último que vemos de él antes de convertirse en el humo de los sueños. Un cráneo cubierto de pellejo, un loro amenazador y otro pato raro entre rayos, y un conejo al borde del precipicio, como si fuese el Correcaminos, o mejor el Coyote antes de darse la gran hostia; o tal vez sea el protagonista de Bajo las ruedas antes de suicidarse.

Oricios que sirven de punto de unión a hilos que parecen trazar una carta de navegación sobre un fondo de pájaros, lechuzas y loros de tonos pálidos verdes y rosas, y tristes grises, pintados a acuarela con barniz encima.
Un grupo de tiburones enmarcados por llámpares multicolores. Un ratón ¿o es picachu? ¿o es un figurante de los infiernos del Bosco? Y un cuadro invertido que dice agotado.
Y paisajes recortados donde aparecen palmeras, cadáveres de hombres como si fuesen comida para alimañas, entre máscaras y calaveras mejicanas.
Los colores diluidos resbalan por los cuadros como si fuesen lágrimas de pintura que nos transmiten la sensación de lo inestable y lo efímero del paisaje en que vivimos. Parecen preguntarnos si la realidad es sueño, o si es sueño la realidad.

«Como se ha dicho tantas veces, es imposible expresar claramente el propósito de una obra de arte por medio de palabras. A pesar del cierto grado de superficialidad con que se banaliza y en especial se explota esta afirmación, es correcta en gran parte, y lo sigue siendo incluso en una época de la mayor educación y conocimiento del lenguaje y su material. Y esta afirmación —y ahora abandono el reino del razonamiento objetivo— también es correcta porque el propio artista nunca puede comprender ni reconocer completamente su propio objetivo». Vasily Kandinsky

El expresionismo abstracto es el primero de los grandes movimientos artísticos de la posguerra. Tenía sus raíces en el surrealismo, que es el movimiento más importante de período anterior. El surrealismo desplazó al dadaísmo en París a comienzos de los años veinte. Su mejor definición es la que dictó su principal figura, André Bretón, en el Primer Manifiesto Surrealista, en 1924:
«Surrealismo: Puro automatismo psíquico, por medio del cual se trata de expresar, verbalmente o por escrito, o de cualquier otra manera, el verdadero funcionamiento del pensamiento. El surrealismo se basa en la creencia de la realidad superior de ciertas formas de asociación marginadas, en la omnipotencia del sueño, en el papel desinteresado del pensamiento. Tiende a destruir los otros mecanismos psíquicos y a ocupar el lugar de éstos en la solución de los principales problemas de la vida

La llegada de los surrealistas a Nueva York durante la II Guerra Mundial, como ya lo habían hecho antes, en la Gran Guerra, los dadaístas (Marcel , y Man Ray) fue el detonante para el surgimiento del expresionismo abstracto.
El artista que consiguió enlazar ambos movimientos fue Arshile Gorky (1904-1948). Llegó a Estados Unidos en 1920 huyendo del Genocidio armenio cometido por los turcos. Su obra producida en unas condiciones de pobreza extrema, avanza desde el surrealismo detallista de Magritte y Dalí, hacia el estilo biomórfico de Miró o Tanguy, en el que las formas se limitan a insinuar semejanzas con objetos reales. Este fue el camino que siguió Gorky, influido por las obras de Roberto Matta y André Masson. En sus últimos años consigue un lenguaje propio gracias a la libertad con que utilizaba sus materiales y la audacia de su técnica.
«Cuando se termina una cosa, quiere decir que ha muerto, ¿no le parece? Yo creo en la eternidad, de modo que nunca termino un cuadro lo que hago es, simplemente, dejar de trabajar en él durante una temporada. Me gusta pintar porque es algo que nunca llego a terminar. A veces pinto un cuadro y luego lo tacho con otra mano de pintura. A veces trabajo en quince o veinte cuadros a la vez. Y esto lo hago porque me gusta, porque me apetece cambiar de opinión con frecuencia. Lo que hay que hacer es nunca dejar de empezar a pintar, nunca terminar de pintar
Un año después de hacer estas declaraciones Gorky, tras superar un cáncer y sufrir un accidente de automóvil que le deja su brazo derecho inútil para la pintura, es abandonado por su esposa que se larga con el pintor surrealista Roberto Matta. Esa mañana Gorky talló una nota en una caja de madera: “Good bye my loveds”. Cogió una cuerda y se ahorcó en un árbol del bosque.
André Breton expulsa del grupo a Matta por “su ignominia moral” y es excluido de la Escuela de Nueva York.

Gorky fue el pintor surrealista más importante de los Estados Unidos y su idea de una «dinámica continua» será la base del expresionismo abstracto y sobre todo de la obra de Jackson Pollock (1912-1956), un ser lleno de dudas sobre si mismo y atormentado por la angustia. Su único consuelo era el alcohol, hasta el día que borracho como siempre, estampó su coche y se mató.
«Mi pintura no procede del caballete. Casi nunca tenso el lienzo antes de pintar. Prefiero sujetar con tachuelas el lienzo sin tensar en la dureza de la pared o el suelo. Necesito la resistencia de una superficie dura. En el suelo me siento mucho más a gusto. Me siento más cerca del cuadro, más parte de él, ya que, de esta manera, me es posible dar vueltas en torno de él, trabajar desde sus cuatro lados y literalmente, estar en la pintura. Esto guarda semejanza con la manera de trabajar de los indios pintores de arena del Oeste.
Sigo apartándome de las habituales herramientas de los pintores, como el caballete, la paleta, los pinceles, etc. Prefiero palos, trullas, cuchillos, pintura líquida que gotea, o un fuerte empaste con arena, cristales rotos y otros materiales extraños añadidos.
Cuando estoy en el cuadro, no me doy cuenta de lo que hago. Y es sólo después de una especie de período “de ponerme al tanto” que veo lo que he estado haciendo. No me preocupa hacer cambios, destruir la imagen, etc., porque el cuadro tiene vida propia. Trato de dejar que esa vida salga a superficie. Sólo cuando pierdo contacto con el cuadro el resultado es un caos. Si no, lo que resulta es pura armonía, un fluido intercambio, y el cuadro sale bien
Una de las consecuencias de este método de trabajo fue el hecho de que cambiaba completamente el tratamiento del espacio. Sus pinturas no son planas, crea un espacio ambiguo. Los ritmos entrecruzados de Pollock tienden a sugerir un progreso espacial a lo largo y ancho del lienzo, más que directamente lienzo adentro, pero ese movimiento queda siempre controlado y acaba por volver hacia el centro, donde está el peso principal del cuadro. Esto refleja su sistema de trabajo, y tendrá importantes consecuencias. Pollock es un artista tremendamente subjetivo, para él, la realidad interior es la única realidad. El teórico del expresionismo abstracto, Harold Rosenberg describió el estilo de Pollock como «un movimiento esencialmente religioso» pero era una religión sin mandamientos: «el gesto sobre el lienzo era un gesto de liberación del valor: político, estético y moral».

Esto se relaciona con las teorías enunciadas por Bretón en el Manifiesto de 1924, donde da las instrucciones para crear un texto surrealista:
«Que alguien os lleve materiales de escribir después de haberos instalados en algún lugar que sea lo más favorable posible a la concentración. Adoptad el estado más pasivo o receptivo que podáis. Olvidad vuestro genio, vuestro talento, y también os de todos los demás. Decíos que la literatura es el sendero más triste que conduce a todo. Escribid rápidamente, sin un tema preconcebido, y lo bastante rápido para no recordar y no sentirnos tentados a releer lo que habéis escrito

El primero en utilizar la escritura automática, bajo las influencias de Freud, fue Apollinaire. También fue el creador del término surrealismo en 1917 para describir su obra de teatro Las tetas de Tiresias: «Cuando el hombre quiso imitar el andar, creó la rueda, que no se parece en nada a una pierna. Así hizo surrealismo sin saberlo.» Era necesario rechazar el pasado que había engendrado el monstruo de una Guerra Mundial, hacía falta algo nuevo, una vanguardia donde lo importante no sería el estilo, sino la actitud.
Maurice Denis: «El arte ya no es una experiencia puramente visual que podemos registrar simplemente, ni tampoco una fotografía de la naturaleza, ni siquiera una fotografía especialmente sofisticada. No, el arte es una obra de nuestro intelecto, una obra que solo ha sido desencadenada por la naturaleza. Más que trabajar a través de los ojos, concentramos nuestro estudio, como dijo Gauguin, en el centro silencioso de la mente. Esto es lo que proponía Baudelaire, pues de esta manera la imaginación se convierte de nuevo en la reina de nuestras fuerzas y liberamos a nuestra sensibilidad
En la década de 1910, Robert Delaunay convirtió el color en el tema principal y lo utilizó para componer el cuadro, dándole ritmo y movimiento. Tomó el espectro cromático como si fuera una escala musical aplicando a la práctica la teoría especulativa del color de Chevreul y su doctrina de los “contrastes simultáneos”, creando una poesía pictórica lo que Apollinaire llamó “orfismo”. El resplandor de los colores del arco iris invadió toda su obra. El cubismo abstracto fue el nombre que él le puso y con él llegó a la plena abstracción.
Vasily Kandinsky utilizó la teoría del color que partía de Newton, la teoría de la luz, la cosmología, la morfología y la mecánica quántica. Era un tiempo en que la fotografía y las nuevas técnicas de reproducción empezaban a ser utilizadas por los artistas, pero no se abandonaron las investigaciones de los románticos, como Turner, que siguieron la teoría del color de Goethe y la búsqueda de una correspondencia entre la pintura y la música, el color y el sonido. La psicología y el psicoanálisis fueron más importantes para los surrealistas, pero fue Kandinsky el primero en investigar todas estas relaciones tanto como artista que como teórico. Se convirtió en el líder del grupo de Munich El jinete azul. De esta manera el expresionismo alemán comenzó una segunda fase, ya no intenta cambiar el mundo a través del arte como habían hecho los pintores del Die Brücke de Dresde. Esta idea la expone Kandinsky en su ensayo de 1912 De lo espiritual en el arte donde explica que el mundo de los colores y las formas surgía de las profundidades del alma, como la música. Dice que «aunque el proceso de ordenar los colores y las formas en una composición sea racional y necesario, el origen de los medios y la actividad del artista es subconsciente».

El otro líder del grupo Franz Marc escribió a su mujer desde el frente antes de morir como una rata en Verdún: «El arte exactamente “puro” se preocupa tan poco de los problemas de los “otros” como del “propósito de unificar a la humanidad”, como dice Tolstoi, no persigue propósito alguno, sino que es simplemente un acto metafórico de creación, orgulloso y completamente “de si mismo y por si mismo.”» Esto indica su fuerte oposición a la ideología positivista y materialista que asolaba Europa.

Max Ernst utilizando el collage consiguió dar a los objetos otro significado, al sacarlos de su contexto y colocarlos en otro distinto. El dadaísmo consiguió convertir el fotomontaje en un arma revolucionaria al mostrarnos la realidad desde otros puntos de vista, transformando lo cotidiano en extraordinario, incluso en surrealista.
Hippolyte Taine: «La pintura, como la percepción que reproduce, es alucinatoria por naturaleza. La alucinación, por muy anormal que pueda considerarse, es la esencia de nuestra vida mental.»
Los surrealistas afirmaban que los sueños, las alucinaciones, incluso los estados de intoxicación y éxtasis eran tan reales como la vida consciente. Así intentaron plasmar en imágenes el alma humana, desde los sentimientos ocultos y reprimidos hasta sus terrores y contradicciones, sin importarles los tabúes sociales. Para André Bretón el surrealismo era «puro automatismo psíquico», de esta manera el artista plasmaría lo que hallase en su subconsciente sin reprimir ningún deseo o instinto, sin someterse a ninguna moral, esto sería necesario para alcanzar la anarquía: «La belleza será convulsa o no será».
Yves Tanguy: «La pintura se desarrolla ante mis ojos, desenvolviendo sus sorpresas a medida que progresa. Esto es lo que me da la sensación de completa libertad, por el motivo de que soy incapaz de trazar su plan o hacer un esbozo previamente
Los lienzos de los pintores surrealistas nos narran historias, por eso para muchos de ellos, comunicar una idea literaria, filosófica o teórica era más importante que la plasmación pictórica. Rene Magritte es el máximo exponente de esta doctrina, siempre intentaba romper los cimientos del público presentándole objetos y situaciones dispares, chocantes, enfrentadas entre si.
André Masson mediante su caligrafía automática creó una personal mitología de la destrucción y el erotismo habitada por peces y pájaros en constante lucha.
Roberto Matta nos presenta su oposición visceral a la tecnología y a sus consecuencias al aplicarla de una manera empírica a la realidad cotidiana. «Intentaba pasar de una imaginería intima, formas de vértebras y animales desconocidos, flores muy poco conocidas a expresiones culturales, objetos totémicos, civilizaciones.»
Wilhelm Worringer en 1908 en Abstracción y naturaleza escribió: «La obra de arte es un organismo independiente, comparable con la naturaleza y, en su esencia interna más profunda, sin conexión con ella (…), en la medida en que la naturaleza se interpreta como la superficie visible de las cosas».

El debate sobre el arte abstracto después de la II Guerra Mundial llega hasta nuestro días, un debate en el que se enzarzan detractores y defensores cayendo en el error de intentar explicar la pintura abstracta en términos verbales, olvidando que la pintura al igual que la música es un lenguaje no verbal.
Hans Hartung: «Cuanto más profundamente nos sumerjamos en nuestra propia personalidad, más clara y convincente será la imagen que podamos transmitir de nuestro ser más intimo, pero también más comprensible será nuestra expresión»
Asger Jorn tomó del surrealismo la espontaneidad de la écriture automatique, origen de la action painting americana, y la combinación de la realidad y el sueño, el día y la noche, también supo crear una mitología propia partiendo de las sagas nórdicas, con sus duendes y sus trolls. Se enfrenta al perfeccionismo formal como una manera de expresar su rechazo de un arte meramente estético, elegante y vacuo, sin actitud crítica.
Rothko escribió en 1959 que «un cuadro no es la imagen de una experiencia, sino que es una experiencia». Esa agónica búsqueda le ahogó en whisky y le llevó al suicidio cortándose las venas, cuando se sintió abandonado, incapaz de superar su segundo divorcio.
Arnulf Rainer destruía las figuras que pintaba en el lienzo, las repintaba para crear algo nuevo, era una lucha entre la vida y la muerte. Construía atmósferas donde la paz y la desesperación se enfrentaban. Distorsionaba los rostros creando máscaras de locos furiosos, él negaba que hiciese abstracción, los llamaba «sus disfraces o, por así decirlo, una reproducción psicofísica
Signar , fue un pintor que consiguió el éxito a pesar de no renunciar a su independencia artística e ideológica. Supo presentar lo racional y lo irracional, la ironía y la magia, mediante técnicas experimentales. Incorporó el paso del tiempo a la obra, utilizando materiales que van cambiando con la luz, el calor o la humedad. Mezcló lo real con la fantasía y la teoría filosófica formando un todo en cada cuadro que nos transmite una idea que nos llega a través de los sentidos, su método, por tanto, no es analítico sino sintético.

Javier Soto intenta abrirnos la vista, mostrarnos sus historias, para conseguir esto mezcla un montón de cosas y no le importa trabajar con distintos soportes o técnicas, ya que lo importante es la consecución final, el hacernos ver, el transmitirnos, sus ideas. Lienzos o tablas de gran tamaño, papel o libros reciclados, sobre los que aplica todo tipo de técnicas: óleo, acrílico, acuarela, spray, collage, recortes, grattage… Colores diluidos sobre los que van surgiendo los sentimientos:
«Te pones a trabajar, las manchas van surgiendo y una cosa lleva a la otra. No puedes tener duda.» Tampoco le tiembla el pulso cuando tiene que ocultar, y pintar sobre ella, alguna figura o alguna idea inicial que al final del proceso debe desaparecer.
Como respondía Paul Weller antes de empezar los conciertos, a la pregunta de sus compañeros en The Jam, a lo que iban a hacer: «Entrar tocar y salir». En el punk la actitud es lo que importa, así el cuadro se va formando sobre si mismo, el mismo proceso de creación forma parte de la obra. «Necesito que las cosas sean muy rápidas, necesito velocidad para ser directo, por eso pego recortes en vez de dibujarlos.» De esta manera gracias a la velocidad de la creación, sin los límites o los corsés que imponen unos bocetos previos o el dibujo -que el realiza directamente con el pincel- consigue que la espontaneidad aparezca en el resultado final, y con ella, o precisamente gracias a ella, la verdad.
Esta técnica del action painting procede de los surrealistas y uno de ellos, Andre Masson, trabajó los dibujos y las pinturas con arena como si fuesen creaciones automáticas. También nos recuerda las formas biomórficas de otros autores, como los paisajes acuáticos de Tanguy o los universos de Miró.
«Mi parte agro me hace mezclar tierra, arena, conchas… Tengo una relación muy fuerte con el mar, por ejemplo hay un cuadro en el que formo una trama de hilos sobre oficios, esto es debido a mi parte femenina me gusta tejer, esto da una estructura mas delicada a la obra, después de haber pintado los fondos de una manera salvaje estos hilos hacen de contrapunto
La suma de distintos materiales, el añadido de objetos sobre distintos soportes, el introducir en los cuadros el azar y la sorpresa que nos producen el encuentro con ellas, nos recuerda a la exposición de Carlos Franco en el Palacio Revillagigedo, en Gijón hace un par de años.
Javier Soto ha sabido llevarnos a espacios desconocidos, a sitios soñados o tal vez malditos, quiere abrir las ventanas para mostrarnos lo que se esconde detrás de la realidad. Juega con los sentimientos, intenta provocarnos mediante lo chocante, de una iconografía que nos descoloca. En muchos cuadros aparecen figuras como de dibujos animados que nos transportan a la infancia, trayéndonos a la memoria el recuerdo de sueños infantiles y de cuadernos de escuela. En otros lienzos, los animales aparecen como si fuesen los apuntes de una naturalista del siglo XVIII. El autor ha creado un bestiario propio del que nos quiere hacer participes, a fin de cuentas nosotros también vivimos entre esos animales y tenemos unas referencias culturales e históricas parecidas. Todas las influencias y todas las ideas han creado una obra actual y absolutamente personal.

Lo significante de algo puede ser significante de otra cosa también e incluso la apetencia de dicho significante podría ser significado.”
Hay una serie de Retratos donde nos presenta a sus figuras familiares pintadas sobre pedazos de tablas de surf pulidas. Contrasta el matizado acabado de esta serie con el carácter gestual de las otras obras. Aquí el pintor ha sustituido su cabeza por un pulpo, a su madre la presenta rodeada de arañas (alegoría de la familia española, en la que nos quieren enredar y de la que queremos huir pero de la que nadie se escapa) El padre usa por gorguera una mandíbula de tiburón y la novia es que no calla, parece un loro.
«Una idea de lo inacabado, lo indefinido, lo abyecto y tal vez lo rotundo y lo concreto en cuanto a sus significantes
En el fondo de la galería de Lola encontramos unos libros de artista, uno de ellos utiliza de soporte un antiguo libro de compras, son doscientas páginas ocupadas por dibujos, acuarelas, fotografías, trozos de lienzo y collages. Recorta fotos y las pega, páginas de revistas porno con recortes sobre el recorte y enmascarados luchadores mejicanos. Escenas marinas y animales que forman su bestiario imaginario. También aparece algún escrito: “El amor es cosa de vida o muerte”. El libro de compras se ha transformado en la agenda de sus sueños (o de sus pesadillas).
«La mirada del espectador cierra el ciclo pero yo lo hago por mí, aunque no busco una sublimación de nada, el arte debe ser íntimo y personal porque así podrá transmitir algo a los demás donde se reconocerán
Miro los cuadros como si fuesen ruinas de lienzos, recuerdos de sábanas manchadas por el amor y el deseo, deseos cumplidos y deseos malditos que solo se cumplen en el reino de los sueños, también pesadillas que ensuciaron el despertar con la loca sensación de no estar solo. Olas que se rompen contra la esperanza, tiburones que muerden lo más profundo del alma, paisajes descompuestos habitados por fieras. Recuerdos de naves hundidas en la vorágine de Calipso. Entre verdes, amarillos y azules se evade intentando aproximarse a realidades nunca vividas, pero resultan más difícil de encontrar los paraísos perdidos que tropezar con los infiernos conocidos, a fin de cuentas “el infierno es el otro”.
La búsqueda de la verdad lleva a explorar rincones oscuros en un viaje por el que muy pocos quieren navegar, por eso Dionisio no fue tan solo el dios del éxtasis y la revelación (alcohólica o psicotrópica), sino que también fue el dios de la tragedia y la muerte.

«Dura la noche,
la pasión amarilla del cobarde,
la postura fetal de la avaricia,
la putrefacta risa de la hiena,
el fingido reposo de aquel que bien quisiera
ahuyentar lo vivido, la lámina acerada
del puñal y el amor inocente.

¿Por este sueño he combatido?»

Un canto
José Ángel Valente

EspaciodearteLolaOrato_thefuckingpoweroflove-javiersoto

lunes, 21 de noviembre de 2011

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Ante la "sorprendente" crisis (¿que pensabais que la guerra de Irak era gratis?) que nos están haciendo pasar estos cabrones, y sin entender (aunque es fácilmente entendible) como todavía no hay ningún banquero ni ministro de economía en la cárcel, no me queda mas remedio que poner publicidad en LLOVIENDO PIEDRAS.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Una sombra en la habitación


































































Una sombra en la habitación
Una sombra de besos que nunca me diste
Una sombra de lágrimas
que escurren por la pared
Una sombra, tu cuerpo pegado al mío
Un desierto de sábanas y almohada
Un desierto de muertos
Las canciones que oímos,
los besos que no nos dimos,
tus brazos sobre mí
Y el corazón agrietándose
con los puñetazos de tu amor

Noches frias,
tristes noches de soledad
donde tú me recogías
como al tirar la basura
Noches de agua y frío

Noches, noches, noches
Y tu sombra en la habitación,
gigante como una estrella
que tocaba con las manos

Noches, noches, noches
El ruido de las risas de los vecinos
y el agua que corría
lloviendo piedras.