martes, 31 de mayo de 2011

Una y tres sillas















Una silla plegable de madera, una fotografía a escala natural de la misma silla y la ampliación fotográfica de la definición de silla del diccionario. De estos tres objetos se sirvió Joseph Kosuth en 1964 para preguntarnos donde se encuentra la identidad del objeto, ¿en el mismo objeto, en su representación gráfica o en su descripción verbal?
¿Qué es el arte? ¿Cuál es su definición? ¿Se puede crear un arte que ya no tenga relación alguna con el objeto estético? ¿Puede también ser arte el discurso sobre el arte? ¿Es valida cualquier opinión sobre arte?
Estas preguntas surgen a finales de los años sesenta revolucionando el concepto tradicional del arte y apareciendo lo que se llamará “arte conceptual”. Este término aparece por primera vez en el ensayo Concept Art, publicado en 1963 por Henry Flint, artista del movimiento Fluxus —un grupo, apadrinado por John Cage, interesado por la utopía del constructivismo ruso y por el sentido del humor y la ironía practicados en el dadaísmo para romper con el anquilosado concepto estético-formal del arte—, define un arte caracterizado por sus relaciones con el lenguaje refutando las tesis que decían que la experiencia artística era necesariamente visual.
En 1969 Joseph Kosuth escribe: “Desde Duchamp todo el arte es conceptual en si mismo porque sólo existe conceptualmente”. La significación de los realy-made de Duchamp radican en su estructura, que es tautológica, es decir “este objeto es arte porque es arte”. En su ensayo Arte y filosofía explica: “Lo que el arte tiene en común con la lógica y las matemáticas es ser una tautología; es decir, la “idea artística” (o la “obra”) y el arte son lo mismo, así se aprecia sin salir del contexto del arte para su verificación”.
De esta manera arrancó la idea de separar la concepción o la estructura mental de la obra de arte de su realización material, que para muchos creadores venía a ser de segundo orden o incluso superflua. “En el arte conceptual, la idea o concepto es el aspecto más importante de la obra todo se proyecta y se decide de antemano, la ejecución es una cuestión superficial. La idea es la máquina que fabrica el arte.” Estas palabras del artista conceptual y minimalista , Sol LeWitt, acentúan la idea de un arte teórico. El arte conceptual trata de abolir lo físico, intentando evitar el estímulo óptico en favor de los procesos intelectuales que el público es invitado a compartir con el artista. Es por tanto un arte de diseños mentales, expresados por cualquier medio que quien los hace considera adecuado para emplear.
Puesto que su material básico eran ideas (y también lenguaje) el arte conceptual experimentó un renacer a fines de los ochenta, con el posmodernismo, cuando la atención del arte de vanguardia se orientó hacia la obra basada en el tema y el contenido.
Los primeros artistas conceptuales hacían una gran introspección crítica sobre el arte, analizando todos sus componentes, en la actualidad esto se ha quedado reducido a unas obras desideologeizadas y más que críticas, irónicas con la sociedad, el mercado y el arte.
Pero el arte conceptual ha producido una profunda renovación del término artístico: se han abandonado las habilidades artesanales del artista debido a la división y equiparación de la concepción y de la plasmación material de la obra de arte, y también se ha abandonado la visión de la obra de arte como una formación estética cerrada en si misma, al igual que se niega el contenido estético del arte y su pretensión de tener validez universal.

2 comentarios:

  1. Creo en el arte conceptual. Soy un apasionado de las ideas. Pero no creo que se haya renunciado por completo a la estética de la obra, la estética es otra diferente a la del arte más clásico. Pienso que todos los artistas conceptuales intentan lograr una belleza en su obra que esté de acuerdo a su forma de ver el mundo, de hecho a veces se tarda mucho en decidir la parte física de una obra conceptual.
    Ahora bien, ¿cómo ve cada uno el mundo? ¿Qué pensamos de lo que nos rodea? ¿Cómo nos sentimos ante determinados hechos? ¿Cómo lo plasmaríamos? ¿Nos sentimos identificados con la obra de arte que se nos presenta? .........

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  2. seguro que prevés que me voy a quedar con tus últimas 6 palabras como resumen y punto de partida... sin embargo me ha encantado la concatenación de ideas, movimientos y panoramas expuestos en tu ensayo. aprendo.
    un abrazo.

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