lunes, 27 de junio de 2011

Cuando mis palabras

















foto X-C



Mahmud Darwix

Cuando mis palabras eran trigo 
Yo era tierra.
Cuando mis palabras eran ira 
Yo era tormenta. 
Cuando mis palabras eran roca 
Yo era río. 
Cuando mis palabras se volvían miel
Mis labios se cubrieron de moscas.

viernes, 24 de junio de 2011

Manuel



Había cumplido cincuenta y seis años y estaba cansado de todo. Recordaba cuando tenía diecisiete y se fue voluntario a la Legión, en lo duro que fue aquello y en como al fin había conseguido salir del pueblo. Ahora tenía el sobre entre las manos, no lo había abierto pero se imaginaba lo que decían los resultados. Sabía lo que tenía que hacer; el trabajo, el puto trabajo, otro día más, y la mujer, la que le encerraba en la cocina para que no bebiese, aquella niña de la que había estado tan enamorado. Ahora todo era pasado, ya no quedaba nada entre ellos, sólo el rencor por como se fue la vida, dándoles la espalda. Le pusieron un aparato para respirar, apenas podía salir a buscar el pan; le dijeron que tenían que operarlo, pero cuando lo abrieron descubrieron lo que él ya sabía. Recordaba las tapias de Ceuta, los chester sin boquilla y el olor a comino; en cambio no recordaba los últimos veinte años, cuando los niños crecieron y el amor se fue de la casa.

foto Manuela Mora

lunes, 20 de junio de 2011

Clarence Clemons













Esta noche es distinta, he pasado tantas noches difíciles a tu lado, que ahora no se me ocurre encender el DVD y volver a verte tocar con la E Street Band. Terribles, interminables noches de nieve y dolor, noches de soledad y traición, noches sin amanecer y noches sin esperanza. En ellas aparecías tú, the Big Man, haciendo sonar el saxo como si fueses un jinete de fuego sobre las canciones de Bruce, eras un relámpago que nos recordaba los sentimientos vividos, los tiempos que no existieron y el dolor de la ausencia. Tu sonido metálico estremecía los corazones de los que habitábamos, perdidos, en la noche.

JUNGLELAND
Los Rangers tuvieron un recibimiento
En Harlem la última noche
Y el Rata Mágica condujo su reluciente máquina
Más allá de la frontera del Estado de Jersey
Una chica descalza está sentada en la capota de un Dodge
Bebiendo cerveza caliente bajo la suave lluvia veraniega
El Rata entra en la ciudad, se arremanga los pantalones
Juntos intentan montarse un idilio
Y desaparecen por Flamingo Lane

Bien, los Maximun Lawmen bajan por Flamingo
Dando caza al Rata y a la chica descalza
Y los chicos de aquí parecen sólo sombras
Siempre callados, cogidos de la mano
Desde las iglesias hasta las cárceles
Esta noche todo es silencio en el mundo
Mientras tomamos posiciones
En la Tierra de la Jungla

La pandilla de medianoche se ha reunido
Y ha elegido un lugar de cita para la noche
Se encontrarán bajo ese gigantesco anuncio de Exxon
Que ilumina a esta hermosa ciudad
Tío, hay una ópera en la autopista
Hay un ballet peleándose en el callejón
Hasta que los polis locales
Aparecen con sus luces

Vamos a destripar esta santa noche
La calle está viva
Mientras se pagan deudas secretas
Hechos los contactos, se desvanecen
Los chavales sacan guitarras como si fueran navaja automáticas
Peleándose por la máquina de discos
Los hambrientos y los cazados
Estallan en bandas de rock and roll
Que se enfrentan unas a otras en la calle
Allí en la Tierra de la Jungla

En el aparcamiento, los visionarios
Visten a la última moda
Dentro de los callejones las chicas bailan
La música que pone el disc-jockey
Amantes de corazones solitarios
Luchan en rincones oscuros
Desesperados según avanza la noche
Sólo una mirada y un susurro
Y ya se han ido
Debajo de la ciudad dos corazones laten
Motores del alma que corren a través de una noche tan tierna
En una habitación cerrada
Con susurros de suaves rechazos
A los que sigue la entrega
En los túneles del barrio alto
El Rata es ametrallado por su propio sueño
Mientras el eco de los disparos suena por los corredores en la noche
Nadie mira cuando la ambulancia se aleja
O cuando la chica apaga la luz de la habitación

Fuera, la calle está ardiendo
En un auténtico vals de muerte
Entre lo que es carne y lo que es fantasía
Y los poetas de aquí
No escriben nada
Simplemente se echan atrás y dejan pasar las cosas
Y en lo más hondo de la noche
Buscan su momento
E intentan mantener una postura honesta
Pero acaban heridos
Ni siquiera muertos
Esta noche en la Tierra de la Jungla

domingo, 19 de junio de 2011

Canciones redentoras

No nos engañáis, ya sé que los que tenéis el poder y los que tenéis la fuerza no necesitáis negociar, sois muy valientes, estáis acostumbrados a tenerlo todo y a que todo os salga gratis. Lo que no sabéis es que los que no tenemos nada, los que lo hemos perdido todo, los que no tenemos miedo, los que odiamos porque sólo queremos amar. Aunque estemos cerca de la muerte o tal vez por eso, estamos llenos de vida; porque la vida no es agachar la cabeza, porque la vida no es suplicar, porque la vida no es temblar soportando vuestros insultos. Porque vuestra mierda nos hace fuertes, porque os despreciamos, porque no reconocemos que la humanidad tenga nada que ver con vosotros, porque me dais asco. Porque no imploro a dios que me engañe y me diga al oído otra noche que hay otra vida más allá, otra vida desde donde os vea arder en el infierno. Porque sé que no estaréis allí, porque estáis aquí ahora, aquí, jodiéndonos, yo os maldigo y escupo sobre vuestros pasos.













foto Mind Revolution

jueves, 16 de junio de 2011

White


White from Mind Revolution on Vimeo.

Terrible, la noche se extiende, cada paso se estira cubriendo las paredes de la habitación, no deja ningún rincón libre, no hay espacio, ya no hay tiempo. Silencio, escucho unicamente el rozar de las sábanas y como caen las lágrimas, silencio. Intento mirar más allá, más allá de la oscuridad y del recuerdo pero sólo encuentro sombras y esa extraña sensación de morir. La vida en el silencio, ¿para qué? ¿quién la quiere vivir? ¿Acaso el robot que vio pulverizadas sus ilusiones al darse cuenta de que la sangre de sus circuitos sólo era un compuesto de aceite y ácido, creyó que al cerrar los ojos hallaría la paz? ¿Quién se dio cuenta de aquello? ¿Quién fue el que te encontró en el frío? La noche, despacio, como siempre, muy despacio, se deja caer anegando el corazón.

martes, 14 de junio de 2011

Terror










Es terrible saber lo que va a pasar, que no tiene importancia lo que hagas, que al final del día llegará la noche, inexorable como las agujas del reloj, sin piedad, sin perdón. Llegará la hora, ese momento en que querrías no haber nacido, en el que el diablo se presenta ante ti  sin disfraz, desnudo y con el rabo delante de las piernas, dispuesto a joderte. Y entonces, en ese instante, sientes todo el poder de Dios y el porqué estas vivo, no hay duda, vas a morir.


domingo, 12 de junio de 2011

Somáticos


Somáticos es el nombre de la exposición que habita estos días la Galería Lola Orato, en la calle Oscura de Oviedo.
María Castellanos y Alberto Valverde nos presentan sus últimos trabajos en los que plantean la relación entre el ser (nosotros) y su apariencia, utilizando los materiales que nos envuelven y rodean, desde nuestra propia piel, hasta las telas que nos cubren o disfrazan, o la tecnología que ya usamos como si fuese un apéndice más de nuestro cuerpo (o Yo), una prolongación de lo que somos en tanto que somos vistos. Por eso, pantallas de video, ingenios electrónicos, telas bordadas, fotografías y restos de teléfonos móviles, ocupan la sala.
El profesor Valverde nos introduce a través de Ventanas, Recopilación de objetos humanos y El humano perfecto; en el mundo de la virtualidad, nos hace asistir con asombro a como en cuatro sellos de correos enmarcados en la pared, sus personajes, hombres y mujeres de la calle, se dirigen a nosotros, sonriéndonos y hablándonos. En un elegante minimalismo consigue hacernos sentir la dignidad de ser ciudadanos y de que no hay nadie más importante que nosotros en libertad.
Sobre una mesa, a modo de prototipo, una veintena de frascos de cristal con restos de aparatos electrónicos (objetos humanos) conectados por cables entre si, —alguno todavía nos envía señales como si fuesen las llamadas perdidas o los mensajes no leídos— teléfonos en su mayoría, sumergidos en un fluido, como si fuesen órganos en formol en un laboratorio de medicina o biología; tal vez el del doctor Frankenstein que creyéndose tan sabio jugo a ser dios y acabo perdiéndolo todo, destruido por su Criatura. Y aunque ninguno hace ademán de comernos como el tiburón tigre de Damien Hirst, tal vez fueron mas peligrosos en vida, cuando nos contaban a la oreja, llamadas de despido y anuncios de enfermedades, historias de muerte y desamor. pequeños monstruos que nos devoraban empezando por martillear el oído interno con todas esas cosas que no queríamos escuchar y siempre nos repetían. Metáfora visual de cómo la máquina ha empezado a instalarse, a ser una parte más de nuestro cuerpo.
En una de las paredes aparece una pantalla de video que se apodera de nuestra imagen para mezclarla con la de los demás espectadores, creando una especie de hidra de mil cabezas y mis rostros distintos formados por partes de cada uno de nosotros que nos perdemos entre la multitud. Dejamos de ser uno para convertirnos en masa.

Hace de nexo de unión del trabajo de Valverde con el de Maria Castellanos, otra pieza tecnológica, un espejo ovalado en el que contemplamos no únicamente nuestros rostros pasmados sino que sobre ellos surgen nubes o flores como si fuesen tatuajes sobre nuestra piel interfiriendo en nuestra propia visión, a la que estamos acostumbrados.













Maria Castellanos, nacida en Gijón en 1985, es la ganadora del premio Asturias Joven 2008. Trabaja en una tesis sobre el cuerpo humano como aglutinante entre el arte, el diseño y la tecnología.
Según entramos en la sala nos recibe un gran círculo de tela de algodón, montado sobre un bastidor, en el que la artista ha pintado sombras y flores, y ha confeccionado un collage con más flores recortadas, de distintas variedades y tamaños. Kant  escribió que al percibir la belleza de las flores "encontramos una finalidad que juzgada como lo hacemos, no se remite a ningún fin".
Es difícil saber cual es la relación entre el diseño y el arte, y cuales son los límites de cada uno. Aquí tenemos una mezcla entre diseño textil y cuadro circular; un bodegón en tela confeccionado con los nenúfares de Monet extraídos del agua y las flores recortadas del vestido del alguna princesa prerrafaelita, tal vez María despojó de sus ropajes a la pobre Ofelia ahogada por el llanto del odio y la traición. Pertenece a un Tiempo imaginario, a otra época, tal vez a aquella en la que se tejían los sueños con la simple prenda de un beso.
Subimos las escaleras de la galería y dos marcos redondos de color beis, como si fueran aquellos espejos circulares forrados de skay que poblaban las casas de los años sesenta entre papeles pintados con paisajes japoneses y los tapetitos sobre los televisores y sobre los brazos del tresillo, nos presentan dos simétricos y velludos pechos de hombre rodeados por esos mismos tapetes, tal vez para remarcar la belleza de los pezones masculinos o tal vez para disimular lo feos que son, y fundir piel y tela, piel y funda, piel y moda, y convertir el cuerpo en simple adorno.
Como adorno aparecen, lo mismo unos broches en tela que unos recortables de narices como si estuviésemos en la boutique o en la clínica de cirugía estética.
En la pared de enfrente dos fotografías de gran formato en blanco y negro que pueden recordar a Mapplethorpe (por el desnudo blanco y negro) nos enseñan un pie y una pantorrilla y un muslo y una rodilla; hilvanados, cosidos, juntados, casi tatuados en los que se ha introducido una blonda cual mariposa. Adornos para tapar las cicatrices, como esa sonrisa que ponemos en el rostro ante los demás cuando lo que quisiéramos hacer es gritar nuestra desesperación y nuestra soledad.
Recuerdo al personaje de Búfalo Bill —adorador de El Gran Dragón Rojo de William Blake— en El silencio de los corderos que se intentaba transformar en una mariposa vistiéndose con una funda confeccionada con las pieles arrancadas de mujeres a las que tenía prisioneras. Era la forma en que intentaba escapar de si mismo y de la culpabilidad que sentía por los malos tratos que él había sufrido de niño. No se le ocurrió otra cosa que esconder su dolor entre el dolor que infligía a los demás (“el infierno está en los otros”).
La piel como si fuese otro tejido más, sobre el que trabajamos y diseñamos nuevas piezas de moda para presumir de modelo nuevo, el culto al cuerpo como antes fue a la alta costura. La banalización de nosotros mismos convertidos en maniquíes, todo fachada, tiene mas importancia la puntillita, el adorno que el interior. La piel pasa de ser nuestra última frontera (o precisamente tal vez debido a eso) a ser nuestro reflejo interior, la piel como espejo del alma. Ahora el logotipo de la marca ya ocupa tanto espacio que la ropa le queda pequeña, así que es tatuado en la piel (que no olvidemos, es la parte de nuestro cuerpo encargada de sentir el placer y el dolor, las caricias y las agresiones). Ya no somos ciudadanos, somos consumidores.
Al fin lo han conseguido, ya no somos lo que pensamos (cogito ergo sum) somos lo que tenemos (compro ergo sum).

sábado, 11 de junio de 2011

Redemption song


Amo esta canción desde la primera vez que la oí, a principios de los ochenta, la vida entonces no era fácil, tampoco lo es ahora y nunca hubiese pensado en llegar hasta aquí.
Ahora cuando ya sólo me quedan estas canciones,
porque es todo lo que tengo y son todo lo que soy,
estas canciones de libertad,
canciones redentoras.
Porque el futuro no está escrito,
porque debemos escribir el libro.

jueves, 9 de junio de 2011

¿Qué significa para usted la posesión?






















Victor Burgin. ¿Qué significa para usted la posesión?, 1974.

Esta impresión fololitográfica de 124 x 84 cm, fue una de los quinientos ejemplares pegados en las calles del centro de Newcastle, en los que el artista y pensador nacido en Sheffield en 1941, Victor Burgin, confronta la imagen con el texto, para producir la reflexión del espectador. En este cartel, cuyo centro ocupa una pareja de chicos endomingados o a la moda del momento, en una postura sensual, aparecen dos textos; uno encima de la fotografía, el que da título a la obra y otro debajo, un titular sacado del semanario británico The Economist: "El 7% de la población posee el 84% de la riqueza".
Burgin intenta emplear las mismas técnicas de la publicidad, que oculta la realidad tras la fantasía y la ficción de que se pueden conseguir los deseos y los sueños mediante su compra. El artista lo que vende es idea (concepto), para decirle a los espectadores que ellos mismos podrían actuar y cambiar la realidad. Así en esta obra, el profesor  de Historia del Arte, Charles Harrison, nos explica como: "la romántica imagen estereotipada de una impecable pareja de jóvenes se presenta en primer plano y, aprovechando la palabra "posesión", revela otras lecturas. Opera a dos niveles: de sexos y de relaciones de clases. El hecho desnudo de la posesión de la riqueza y la propiedad gira en torno a cuestiones de "posesión" hombre/mujer. Eso puede implicar una crítica convencional de las relaciones entre los sexos en las que las personas son tratadas como propiedades. Teniendo en la mente cómo la glamurosa imagen de la relación de sexos se vuelve una cuestión de opresión sexual, podemos también deducir un sentido en el que el glamour de la posesión se revela en sí mismo como opresivo y de pura apariencia. Así, ambas dimensiones —la crítica de las relaciones entre los sexos y la crítica de las relaciones de propiedad— son críticas respecto a la norma de la sociedad burguesa contemporánea".

Burgin en su ensayo de 1984, The absence of presence (La ausencia de la presencia: el conceptualismo y el posmodernismo), defiende la vuelta al arte conceptual y declara la derrota de la Modernidad. Cree que la fotografía es el arma que dará trascendencia al arte de vanguardia, frente a la "práctica anacrónica de embadurnar lienzos", ya que abrirá la Historia del Arte a una mayor fuente de "representaciones". Estas "representaciones" llenan la "cultura visual contemporánea" que "debe tomar sus objetos tal y como los encuentra, y los encuentra en pedazos; como una constelación constantemente cambiante de fragmentos". Estamos rodeados, bombardeados por ellas a través de la publicidad, por eso el artista crítico debe tomar partido y desentrañar, explicar y denunciar esas imágenes y los mecanismos que utilizan para actuar sobre el público, tanto desde las empresas de productos de consumo como desde los gobiernos que, cada vez más, intentan manipular nuestras vidas.
La fotografía ya no refleja la realidad, las imágenes nos son dadas desde un determinado punto de vista y nosotros debemos ser quienes acabemos la obra con la interpretación que le demos, por eso el público, el ciudadano debe estar formado, para poder filtrar y saber interpretar las imágenes, no para dejarse atrapar por ellas.

lunes, 6 de junio de 2011

El poder



















Michel Foucault decía que todos ejercemos poder de una manera u otra, sobre los demás. El poder no sólo reprime o castiga sino que ante todo, el poder construye. El poder no es tanto lo que nos impide ser lo que queremos ser, sino esa sutil tecnología que nos hace ser lo que somos ( y, mas importante aún, desear ser de esa manera y no de otra) El fascismo en suma, esta sociedad en la que vivimos, en la que nos dicen lo que tenemos que pensar, lo que tenemos que hacer y a quien tenemos que votar para que ellos sigan ejerciendo el poder, haciéndonos creer que son nuestros servidores y lo hacen por nuestra felicidad; ya que nosotros no podemos ejercer el poder ellos lo hacen por el pueblo de una manera altruista y espléndida. Así que nosotros lo único que debemos hacer es aspirar a ser como ellos, la élite elegida, de este modo todo el ejemplo que nos dan, esa olla podrida en ebullición, es el espejo donde debemos mirarnos, "El jardín de las delicias" por el que debemos soñar, ese lugar en el que se quieren perpetuar.

viernes, 3 de junio de 2011

Dame






















Dame.-Carlos Edmundo de Ory

Dame algo más que silencio o dulzura
Algo que tengas y no sepas
No quiero regalos exquisitos
Dame una piedra
No te quedes quieto mirándome
como si quisieras decirme
que hay demasiadas cosas mudas
debajo de lo que se dice
Dame algo lento y delgado
como un cuchillo por la espalda
Y si no tienes nada que darme
¡dame todo lo que te falta!