jueves, 29 de septiembre de 2011

Ruinas

video

vídeo Cesar Naves

Recorro las calles, confuso rebusco entre las piedras, no recuerdo, ya no se que es lo que queda, ya se que no fue de todo aquello, tengo tu voz clavada en mi cabeza, tengo tus labios pegados a los míos, recuerdo tus palabras y tus caricias, recuerdo el amor que me juraste, pero sólo veo ruinas. Las piedras se han vencido sobre mi, me han enterrado en vida, ahora paseo por esta ciudad y solo veo ruinas, es como si tus últimas palabras, entrecortadas entre lagrimas y besos, construyesen una tumba, el sitio de mi recreo, este infierno de casas sin ventanas ni puertas, de casas vacías, deshabitadas como mi corazón. Las piedras no dejan pasar, este lugar sólo es para los malditos, para los malditos castigados por amar, no habrá tregua para ellos, sólo recuerdos de su amante; recorrerán en sueños los rincones de su piel, las profundidades de su boca, la humedad de su sexo, ahí vivirán entre las ruinas del amor; una y otra vez escucharán las palabras malditas: “Te amo”. “Eres mi vida”. “Nunca podré olvidarte”… Estás dentro de mi, una y otra vez sonaran el restallar de los besos en el oído, una y otra vez sentirás como penetras dentro del otro, como te sumerges en la humedad de su corazón sangrante, y una y otra vez morirás al eyacular sobre su sombra, entre las ruinas, un paraíso del horror y la desesperación. La destrucción se ha adueñado de todo, ya sólo queda penar, arrastrarse como una sierpe buscando un poco de calor entre las cavernas que dejan las piedras amontonadas, en cada una de ellas están marcadas las noches que os amasteis, los días que jurasteis que nunca os separaríais… Ahora esas piedras os golpean sin piedad, machacándoos los hombros, las manos, el rostro; destrozándoos todo lo que fuisteis y convirtiéndoos en menos que nada, en sombras malditas, escoria después de arder en el fuego de la pasión. Y así sigo, tropezando entre las piedras buscando alguna que me traiga tu olor.

lunes, 26 de septiembre de 2011

El jardinero y la muerte













foto Diane



Un noble persa cuenta:

Mi jardinero ha entrado esta mañana
gritando horrorizado: «¡Alá me valga!

Estaba yo podando los rosales
y ha venido la Muerte a visitarme.

Bañado en sudor frío me he escapado
del gesto de amenaza que ha esbozado.

¡Pronto, señor, dadme vuestro alazán
y esta noche estaré ya en Ispahán!»

Y salió volando... Sin embargo, esta tarde
me he encontrado a la Muerte en el parque.

Esperaba a que yo hablase el primero:
«¿Por qué has amenazado al jardinero?»

Ha sonreído y me ha dicho: «No quería asustarlo;
ha sido un gesto de sorpresa al encontrarlo

aún aquí, afanado en su rosal,
cuando esta noche he de llevármelo en Ispahán.»

El jardinero y la muerte es un poema publicado por el holandés Pieter Nicolaas Van Eyck en 1926, siendo un plagio de una pequeña historia que aparece la novela de Jean Cocteau Le gran Écart (1923). Este cuento es recogido en la Antología de la literatura fantástica (1940) de Borges, Bioy Casares y Ocampo. Pero la procedencia de este relato es mucho más lejana, sus orígenes están en la tradición talmúdica judía del siglo VI y es recogida en la literatura sufí a partir del siglo IX.


domingo, 25 de septiembre de 2011

Vías poéticas



















Ángel Antonio Rodriguez ha comentado en el diario El Comercio la exposición de Israel:
«Jacobo de la Peña ha quitado "ruido" a sus obras recientes, jugando con el espacio, el tiempo, la luz y el gesto en un constante ejercicio de autoestudio. Domina el grabado y alterna el dibujo la ilustración y la pintura, que en los últimos años presenta como metáfora de emociones consustanciales a la vida, huyendo de limitaciones representativas. Para ello se nutre de formas orgánicas, de aspecto primigenio, lo que Juan Carlos Suárez ha definido en el catálogo «como moléculas de sangre y agua, de vida y muerte, que nos transfieren el poder de la naturaleza y nos hacen reflexionar sobre lo que somos». Una obra que atrapa y resulta gestual e introvertida a un tiempo, donde el cuerpo central de cada composición también es el eje que dinamiza la energía potencial del conjunto.»

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Desde el umbral de un sueño me llamaron...



















foto Francesca Woodman


Antonio Machado

"Desde el umbral de un sueño me llamaron...
Era la buena voz, la voz querida.
-Dime: ¿vendrás conmigo a ver el alma?...
LLegó a mi corazón una caricia.
-Contigo siempre... Y avancé en mi sueño
por una larga, escueta galería,
sintiendo el roce de la veste pura
y el palpitar suave de la mano amiga."


domingo, 18 de septiembre de 2011

Come away whith me



Tantas palabras, miles de palabras, caen como una catarata, como lágrimas incontables, en esos rincones donde te siento bajo mi piel. Paisajes donde nadie estuvo, y donde nadie estará, esos lugares (malditos) donde me muero
Me muero cada noche
Me asalta
Amar... soñar...
Sólo de pensar en ti me tiembla el corazón,
se da la la vuelta y me sale por la boca
Me golpea y me dice palabras malditas
Me insulta, me grita
Me llama, no me deja dormir
Me golpea, me hace daño, me tortura
Me dice que te quiere, que te necesita, que te ama
Que se niega a seguir sin ti
que te busque, que te lama, que de mi vida por ti,
Por ti...

Estúpido sol, apártate, apártate.
Déjame ver la luz, déjame ver su sonrisa.
Tal vez la noche me de un beso
Tal vez ella... (Come away whith me)

jueves, 15 de septiembre de 2011

Sombras de colores






















Sombras de colores, reflejos de vida, llamas derramadas sobre el papel. El fuego que sale del alma se expresa en poemas de luz. Oraciones de un hombre que vive el sueño de crear, de sacar rojos y negros y blancos de lo más profundo del pensamiento para regalárnoslos, haciéndonos participes de su imaginación y de su trabajo, transportándonos a mundos donde las ideas se deslizan, vuelan a veces y otras se detienen, aislándonos de la realidad y haciéndonos sentir el pulso de la vida, la incertidumbre de vivir y soñar.

Israel crea formas primigenias,  moléculas de sangre y agua, de vida y muerte que nos transfieren el poder de la naturaleza y nos hacen reflexionar sobre lo que somos, como si fuésemos células que se desplazan por un mar infinito, seres con un futuro limitado por nuestro nimio espacio, el que habitan nuestras ilusiones.
De debajo de nosotros surgen, se deslizan las sombras, ¿o somos nosotros los que ascendemos de las sombras intentando escapar? Tal vez las imágenes sean ese ideal de belleza al que el hombre aspira, como creía Platón y al que corrigió Aristóteles exponiendo que no hay un único ideal de belleza sino tantos como almas. Nuestra lucha para escapar de nuestro yo.

Veo a estas figuras de Israel, ahora ya convertidas en iconos —de la naturaleza, de la vida— como si fuesen muestras tomadas de nosotros mismos que observamos a través del ojo de un microscopio. Fluyen, se escapan, se elevan; unas son rojas, como nuestra sangre, el fluido que nos impulsa y nos mantiene en pie dándonos la pasión por vivir; otras son negras como la oscuridad, como esos pensamientos secretos que nos asaltan en la noche; otras son blancas, como esa luz que sale del amanecer para iluminar nuestra soledad y darnos la esperanza.

Son más que poesía en movimiento, admiramos en estos cuadros a la vida, como se retuerce, como se mueve, y a veces intenta correr y a veces detenerse dentro de nosotros. El amor, el fracaso, los sueños, la muerte. Algo que no se detiene, y que no se detendrá nunca, ni aún cuando nosotros no estemos. Células como un segundo de nuestras vidas, ese espacio que perdemos cada vez que parpadeamos y que nunca volverá. El fluir, el circulo, ese río en el que nunca nos volveremos a sumergir.

Cuando entramos en la sala y nos colocamos ante los cuadros de Israel nos encontramos en medio de un círculo de movimiento constante, la vida. El dominio de la técnica le ha permitido que las líneas, que el color, las aguadas, las sombras, que el movimiento detenido en un instante nos digan cosas que nunca antes nos habían dicho. Nos lleva de la partícula al todo, sus figuras claramente son reales, auténticas; son reflejos de una idea; el artista las ha limpiado despojándolas de lo anecdótico y lo irrelevante, reduciendo a la mínima expresión esos conceptos, esos sueños, esas imágenes, sin falsear la realidad, Por eso nos llegan tan profundamente, porque las reconocemos, porque sabemos que es el latido de nuestro corazón lo que está pintando.






















Podemos disfrutar de estas obras de Jacobo de la Peña (Israel), ganador junto con María Braña del XLI Certamen Nacional de Arte de Luarca, en la Sala Borrón de Oviedo durante este mes de septiembre.






















"Por la contemplación desinteresada de las cosas, elévese el sujeto a la categoría de sujeto, pero del conocimiento"
Schopenhauer
http://jacobis.org/

miércoles, 14 de septiembre de 2011

An American Dream


















Coyote Painting Walls presentó en la Sala LAI de Gijón, An American Dream, un proyecto artístico, que podemos vislumbrar desde el escaparate que nos regala Begoña en Cimavilla. La instalación combina pinturas y dibujos con las fotografías de la artista japonesa Mika Sonoro enseñoreadas por la bandera y la amenazadora silueta de un avión, lo que fue símbolo de progreso y libertad, ahora convertido en el negro presagio de la muerte. La obra es el desarrollo de una idea tras un largo año vivido en Boston y en otras ciudades americanas.
AN AMERICAN DREAM surge de la necesidad de poner de manifiesto las raíces sociales y psicológicas de la decadencia americana a partir de las experiencias de los artistas en distintas ciudades del Nuevo Mundo.

Ilustraciones, pequeñas fichas colgadas del aire por pinzas, algunas de ellas formando un puzzle para ser visto desde el escaparate de la sala LAI; los dibujos al pie del cristal pueden ser admirados desde la calle, los cuadros del fondo están ocupados por rostros africanos que recuerdan a las caras-máscaras de Las señoritas de Avignon., son rostros humanos como caretas de cartón, como si la vida hubiese tallado la piel para convertir las sonrisas en rictus dolorosos y el brillo de los ojos ante el asombro de lo nuevo, en la mirada perdida de quien no sabe de donde le caen los golpes.

El entusiasta trabajo de Iván Fernández en su periplo vital en el que recorre el mundo se nos contagia al contemplar la instalación, las distintas piezas de la muestra se fusionan, se interpretan y reinterpretan como si fuesen ejecutadas por distintos instrumentos, como si el jazz de Charles Mingus surgiese de las paredes y los techos de la galería, las piezas comienzan un tema y se repiten y vuelven a empezar, tal vez tocadas de otra forma o con otros instrumentos, no tienen fin las interpretaciones, cada nota, cada dibujo, como si fuese una variación de otro, forma un todo: An American Dream.


Colores brillantes, como los de Keith Haring para dar vida a los sueños, y a los interpretes de esa maldita comedia humana, son como si fuesen los chillidos del metal o las notas discordantes de un contrabajo, la búsqueda de una expresión, tal vez como si intentase crear un mundo propio, con sus personajes, sus dioses y sus héroes y sus fracasos y sus victimas, un universo particular como el que diseñó Basquiat en el Nueva York de los ochenta.


Descubrimos cuatro linografías donde se repiten calaveras, tristes miradas o corazones en llamas, o a la mismísima Virgen de Guadalupe (también México fue destino de Iván) en actitud oferente, envuelta en una mandorla de haces de luz.
Pequeños apuntes, tomados en la libreta, en el bloc que siempre le acompaña, como si fuese una cámara Polaroid o un diario (como los que dibujó Juan Botas hasta el agónico fin de sus días) de notas de viaje, que ocupa con sus dibujos, donde plasma la realidad que contempla, la difícil vida en un país que se considera el centro del mundo (universo) y donde el aluvión de hombres y mujeres de todo el planeta forman un conglomerado unido con pinzas por la bandera de las barras y estrellas, y por tanto del enemigo exterior (ya que la culpa nadie la quiere); por eso el imperio busca enemigos, para que busquemos el mal fuera e ignoremos al sistema, la hidra del capitalismo que devora seres y sueños, para vomitarlos por las calles dejándolos vacíos y desolados, sin saber el porqué.



fotos X-C






http://www.laimuseum.com/AnAmericanDream/index.html
http://www.coyotepaintingwalls.com/

martes, 13 de septiembre de 2011

Tu voz en la noche













foto Diane




Tu voz en la noche me abraza entre las sábanas, se desliza sobre mi alma besándome los ojos y acariciándo mis oídos dejando un reguero de ilusión y esperanza. Quisiera coser tu sombra a mis pies para seguir tus pasos y pararme a tu lado cuando te detienes, para decirte palabras mágicas que nos hagan volar sobre la tristeza y la soledad.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Juro

Wal zoha, wal zoha.
Wal leil eza zoha.
Wal leil ma waddak, waddak, waddak, rabbak, rabbak, zoha, zoha.
Wal agra jeiron lakka zoha, rabok alah rabok, zoha rabbak.

El Corán

Juro, juro por la noche,
en el momento en que la noche abraza la estrella,
la estrella solitaria y lejana que sale lentamente.
Juro, juro por el día, el amanecer,
en el momento en que reaparece el sol perdido.
Juro, juro que no te abandonaré,
que seguiré sujetando tu mano.


viernes, 9 de septiembre de 2011

Tu sombra


cuadro Rocío Pinín

Me has recogido del fondo, me encontraste en invierno cuando ya habían caído las hojas. Y ahora no se donde estoy, habito con tu sombra en un reino sin tiempo, sólo dolor.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Tengo tanto miedo

Tengo tanto miedo que no puedo sentir, no puedo pensar, el corazón se me ha congelado en un infierno de hielo. Hoy he visto a la mujer que amo y el cielo se ha roto, los ángeles han disparado sus trompetas contra mí, han anunciado el final de la Tierra y me han condenado a amar el resto de mis días, hasta que la muerte venga a cubrirme. La noche ─inmensa, como las fauces del último dragón─  me golpea sin piedad, las preguntas me martirizan como si fueran los hierros al rojo de cada página de nuestra vida juntos. ¡Pero que alegría fue oír tu voz! me gustaría abrir la boca y tragármela entera para que me contagiases tu vivir. Eres un sol radiante en mi vida oscura, la llama que calienta mi maldito corazón. Tus besos llegan a mi rostro con la dulzura y la fuerza de los violines atacando el adagietto de Mahler, te siento tan cerca, tan cerca...
A tus pies, ahí estoy, postrado a tus pies rezando por el perdón de los errores y la vida eterna a tu lado.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

I'm a Fool To Want You


Soy un tonto por quererte
Soy un tonto por quererte
Querer un amor que no puede ser verdad
Un amor que también cuenta para otros
Soy un tonto por abrazarte
Tan tonto por abrazarte.
Por buscar un beso que no es solamente mio
Por compartir un beso que el diablo ha conocido.
Una y otra vez he dicho que te dejaré
Una y otra vez me fui
Pero llegará el momento que te necesitaré
Y volveré a repetir
"Soy un tonto por quererte"
Ten piedad te necesito
Sé que está mal, debe estar mal
Pero bien o mal, no puedo seguir mi vida...
Sin ti

martes, 6 de septiembre de 2011

¿Dónde estás?
















¿Dónde estás, puedo preguntar? Lo he preguntado a la Luna y he hablado con el Sol y no saben de ti, tampoco las estrellas ni las piedras del mar, ni las dulces nubes que sobrevuelan mi miseria. Nadie sabe de ti, tan solo mi corazón se empeña en guardarte dentro de él.
La vida discurre, terrible, como si un volcán hubiese explotado y la lava lo arrasara todo a su paso, arrasara mi pasado, mis sueños, la esperanza, la ilusión del amor y todo lo que ya nunca será.
Terrible la tarde sin ti, un cúmulo de desgracias que clavan o desclavan puñales en mi corazón (marchito y sangrante, tembloroso y negro) como si la pudrición se hubiese trocado en los saltos salvajes de una cebra herida, o en la boca rota de un viejo tigre.
La tarde, terrible, me extenúa; millones de gotas de agua caen del cielo y en ninguna te hallo, tan solo las saladas gotas que caen por mis mejillas llenas de dolor y esperanza (la madre de la tragedia) llevan, tienen el reflejo de tus ojos en la oscuridad de mi habitación.
Dime, mujer: ¿Dónde estás? Que fue de todas aquellas cosas que me decías, que fue de todos aquellos besos que se estrellaban contra mi alma, ¿Qué fue del mar? Ese rugido de tu corazón cuando tu boca estaba en mi boca y tu lengua no pronunciaba palabras, solo me acariciaba. Dime: ¿qué fue de todo aquello?, ¿dónde te perdiste?
Dime otra vez aquellas palabras sin voz que pronunciaban las llemas de tus dedos, aquellas sonrisas que no veía en la noche pero que sentía cuando te apretaba en el calor de los sueños compartidos.
El techo de la habitación estaba lleno de estrellas fugaces, como si fuesen las voces de todos los días que no vivimos juntos, los ladridos de todos los perros que no tuvimos y los gusanos que nos invadirán los ojos, cerrándonos, ligándonos el amor y todo el futuro.
La tarde vomita sobre mí, sin ti, el cielo se cierra y no hay sol, no hay luz que disimule tu ausencia. Tan solo la sal de mis lágrimas me recuerda el sabor de tu sexo y la felicidad de un tiempo sin tiempo.














fotos X-C

lunes, 5 de septiembre de 2011

Aunque tú no lo sepas



Esta noche he andado por los bares, he buscado rincones, me han dicho cariños, y en las botellas me iba animando, me decían cosas de risas y cosas de antiguo, me sonreían mujeres y me hablaban viejos, caminé entre cañas y busqué algo en el fondo de las sidras.
Todo mentira, sabía que todo lo hacía para disimular, simplemente bebía, poco a poco, me llenaba de ti y toda tu escalera y tengo que volver a empezar porque no soy capaz de expresar, como la noche llega y tú no estas, pero eso ya lo sabes, yo no lo entiendo y me aprieto, me aprieto desnudo contra ti. Sabes de las noches que hemos pasado juntos, de como lloramos, de como tus dedos se convirtieron en llamas y de como mi lengua se desmayó sobre ti, aunque tú no lo entiendas me he sentado en la noche y me he comido el llanto y he pensado en tus labios y en como tus dientes asomaban palabras, y en como mordían y en como tus dedos pasearon por donde nadie estuvo, por donde mi alma acostumbrada a desiertos encontró alacranes.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Aunque tú no lo sepas



Acabo de soñar contigo, soñé que te sentabas a mi lado y me dabas la mano, te la apreté con fuerza, la acerqué a mi boca y la besé. No te dije nada, apoyé mi hombro en el tuyo y seguí con tu mano dentro de la mía, sentía palpitar tu corazón. Te miro y veo tu perfil y acerco mis labios a tu sien, te digo algo en la oreja y te muerdo un poco el lóbulo, para sentir tu carne como si fueses una loba. No quería nada pero estaba extenuado, no era por tu belleza, no por tus caricias, era por ti, había descubierto -después de toda la vida- a la vida: Tú, tú eras mi sueño, algo impensable, sentimiento... algo tan real como yo, que no sabía que a la luna le seguía el sol y en cambio había descubierto que la noche se apagaba con tu sonrisa, tu voz... esa que dice mi nombre, esa que habla deprisa, esa que me dice tantas cosas que nunca había oído, como esas caricias que nunca habían tocado mi piel. Es que te amo, sabes... no se si te lo habrán dicho, pero se como siento cada día, como me despierto y como no me duermo, como me odio en el espejo y como no soy capaz de arrancar de mi vida mi corazón. Te siento dormido y despierto, desnudo y vestido, andando y muerto, te siento. Tengo tanto frío que no recuerdo el invierno, ni la muerte, ni de donde vengo, sólo recuerdo cuando me llamaste y me dijiste aquellas cosas

viernes, 2 de septiembre de 2011

Margarita en la rueca



Goethe, Fausto.

Desapareció mi sosiego
y me pesa el corazón,
nunca conseguiré
hallar la paz.


Soy como una muerta
si él no está junto a mí.
El mundo entero
carece de atractivo.


Enajenada tengo
mi pobre cabeza,
y todos mis sentidos
deliran incoherentes.


Si miro por la ventana,
sólo a él mis ojos buscan.
Únicamente por encontrarlo
salgo fuera de casa.


Su caminar altivo,
su noble figura,
la sonrisa de su boca
y el fuego de su mirada.


El fluir encantador
de sus palabras,
la caricia de sus manos,
¡Oh! ¡Y sus besos ardientes!


Mi pecho hacia él se enarca
en poderoso impulso.
¡Si pudiera cogerlo,
retenerlo junto a mí,

y besarlo,
hasta saciar mis ansias,
hasta quedarme muerta
bajo sus labios!