sábado, 17 de septiembre de 2011

Davison











foto X-C



Davison recibió dos tiros en la barriga, el primero por traidor y el segundo por mamón. Le quemaba como aquellos hierros al rojo que vio aplicar en su pueblo a los indios cuando llegaron los de las minas, los de la capital, y hacían desfilar a los hombres por la plaza y los marcaban al rojo. Él se juró que nunca lo tocarían,  y se escapó de la aldea, y se fue del país. Ahora trabaja en El Valle de Tuscani, había progresado rápido, hasta que se puso de acuerdo con el concejal de cultura para traer chicas de su pueblo apuntándolas a grupos folclóricos. Las traían a un locutorio de León y luego entraban de camareras, a dar desayunos, en El Valle de Tuscani. Pero al jefe de la policía local le pareció mal que el marica del concejal de festejos se metiese en sus asuntos. Antes de que Popi fuese el que llevase las niñas al alcalde y los niños al obispo, lo hacía él, estaba muy crecido desde que lo habían nombrado jefe de todo, no sólo controlaban las licencias de apertura de los locales nuevos, también daba los permisos de música y las horas de cierre, y empadronaba a las chicas de los puticlub. También sabía que "el nuevo" era el ojito derecho del caprichoso del alcalde y del chuloputas de Paquito, su fiel escudero, el dueño de la mitad de los negocios de bares de la ciudad.
Meterse unas rayas no era lo mismo que traer diez chicas al mes de América. Desde que el alcalde se había liado con la última rubia de bote (chocho morenote) se le habían reblandecido las neuronas.
¿Qué te pasó Davison? Estás mirando al techo con cara de asombro, te han terminado, liquidado. Te acordabas de la morena que te esperaba en casa, aquel imbécil (de los pantalones rojos) te jodió, pero Jenny no se contentaba con cualquier cosa. Tú siempre habías sido prudente, ahora estabas encoñado, ya habías cumplido los cuarenta y sabías que dios no te esperaba. Te follabas a las chicas cuando llegaban nuevas, pero con aquella fue distinto, nunca te habían comido los huevos así (y sabías que dios no te esperaba), se la escondiste a Fermín, pero tenías problemas, la chica tenía caprichos y cada vez eran más caros. Necesitabas dinero, nunca pensaste que el tarado de Nacho te pegase dos tiros, aunque sabías que te la estabas jugando.

2 comentarios:

  1. Davison me gustó muchísimo, como siempre enganchas con tu ironía, ¿tendrá continuación? es que apetece leer una historia truculenta llena de personajes grotescos y siempre matas a alguien, todas las historias se relacionan, prostitución, droga, muerte, misterio, en el fondo te encanta ¡a que si! tienes que escribir una novela negra, ¿has pensado en incluir un héroe salvador?

    ResponderEliminar