martes, 31 de diciembre de 2013

Me han dicho que no puedo amar

Me han dicho que no puedo amar
Porque los pobres no podemos amar
no podemos hacer planes
no tenemos futuro
Los pobres somos la escoria
no somos presentables
Avergonzamos con nuestra presencia
Nuestra depresión deprime, no es bonita
Hay que alejarse de ella, de nosotros
                                      los apestados
                                      los millones de parados
Los que no podemos amar
Porque somos escoria
Los desechos de la fundición donde han quemado nuestras vidas
Los pobres no podemos pedir a los reyes
no podemos gritar en la calle
podemos bajar la cabeza
o rogar a dios
podemos ver la televisión
y los partidos de fútbol
hasta quedarnos ciegos

Pero los pobres no podemos amar
No podemos decirte te quiero
porque no tenemos nada que ofrecer
                             Nada
                             sólo tristeza y soledad
Tristeza, esta tristeza que te corroe
Y te impide levantarte
esta tristeza que te aplasta y no te deja dormir
Porque los pobres no podemos amar
                           no podemos querer
Tampoco podemos quejarnos
no tenemos derecho, porque hace feo
Sólo podemos tirarnos por las ventanas
                                           en silencio
o en la vía del tren
o colgarnos de las lámparas
Pero siempre a solas, en silencio
                                 sin ensuciar
Porque los pobres no podemos amar
No podemos estar tristes
No podemos dejar que nadie nos vea
Con la boca cerrada y mirando al suelo
                                 Mirando al suelo
Donde ya no encuentro los pasos
Donde ya no veo tus huellas

Pero entonces, está noche, cuando me lance al vacio
                                                          no te preocupes
                                                          que nadie me verá
Porque no soy presentable
Porque los pobres no podemos amar
                           No podemos querer
Sólo morir (en silencio)
como los animales en el matadero

Ven noche, ven ya
no me hagas esperar más
ya sabes lo que me dijo
Los pobres, los sin dinero, no podemos hacer planes
No hay futuro
No eres presentable
Estas bien allí
Cada uno en su sitio
Y los pobres siempre debajo
Porque los pobres no podemos amar
                           No podemos querer
Solo podemos morir en silencio
como un ejercito de sombras
de seis millones de parados
los hijos de la democracia
los hijos de Dios
Porque el sueño de la razón produce monstruos
                                                      y yo soy uno de ellos
Uno de tus hijos que anda por las calles mirando el suelo
escondiéndose en las sombras
Que nadie me vea
Que no tenga que sonreír
Ni decir que estoy bien
Que no sepa que no se qué voy a comer mañana
o que no tengo dinero para pagar la luz
Porque los pobres no podemos molestar
Tenemos que ser serios y callados
                                      Invisibles
Porque los pobres no podemos amar
                           No podemos querer
                           No podemos hablar
                           No podemos sentir
                           No podemos soñar
Porque solo somos escoria
Los restos de la hoguera de nuestras vidas
Las esquirlas de la democracia
Los hijos de Dios
ese Dios que yo maldigo
Porque no me deja amar
No me deja querer
No me deja sentir
No me deja soñar
No me deja estar
No me deja ser

Yo os maldigo, hijos de puta



martes, 24 de diciembre de 2013

Esta noche es Nochebuena












foto X-C


Se tiró por el cabo Peñas abajo con la furgoneta de reparto de su marido.
Él era panadero y la hizo ir a un club de intercambio de parejas en la noche de Nochebuena, tras la cena familiar en casa de sus suegros. Dejaron a los dos niños con ellos y ella, que estaba piripi de todo el freixenet que le había ido dado su marido durante el banquete, accedió al fin al capricho de este y se fueron al local de intercambio, Encuentros se llamaba, y no quedaba lejos de casa.
Lo mató con un cuchillo de cocina en su habitación de matrimonio.
Volvieron del garito, a las cuatro de la mañana.
Después cogió la furgoneta y se fue al cabo Peñas, por donde tantas veces habían paseado juntos.
Salio del coche, se asomo al acantilado y volvió a subir al coche. Volvió a salir y volvió a mirar, dio unos pasos atrás… aceleró y se tiró contra el mar, a la muerte.
Ella tenía cuarenta años y dos hijos pequeños.
Su marido tenía una querida con la que alternaba por el barrio, pero ella no se había enterado, hasta aquella noche. Cuando el hombre con el que estuvo en el club le contó que su marido hacía tiempo que se acostaba con su mujer.
Aquella Nochebuena fue especial.


sábado, 21 de diciembre de 2013

domingo, 15 de diciembre de 2013

Llevo días esquivando la muerte


























Llevo días esquivando la muerte
Más allá de la locura
Más allá de la vida
En el límite
Estoy en el umbral de la muerte (donde no estás)
Donde no te encuentro
Donde pasa la noche (arrancándome los huevos) (destruyéndome)
Y nada me lleva a ti
                        a ti
                        A ti
Y ahora esta noche
                    noche maldita
        Maldita noche en que te conocí
        Maldita noche en que te amé
Tengo el tiempo arrasado entre tus ojos
Tengo el dolor tan vivo que la muerte es una fiesta
Y cuando me miras (cuando recuerdo que me miras)
Me vengo abajo como un derrabe
Como si tus pequeñas tetas
me disparasen
Ya se, ya se
Pero ahora, cuando llego a casa
Cuando no me queda otra
que meterme en la cama
Cuando no me queda otra que abrazarte
Cuando mis labios (resecos, muertos)
No queda otra que el camino de piedras
… los pasos
     pies de gato
    Una ventana cerrada
    por la que veo el sol
Y esa tarde (tarde maldita de pájaros que vuelven a casa)
Y el amor, amor de lamerte, de sentirte, ahí
Y el dolor, dolor inmenso, descabellado
Dolor de silencio, de tus besos, de tu piel, de tus buenos días, de tu amanecer
y de tu piel rastrillada por mis manos.
Dolor de infancia  y de infinito
Un dolor sobrehumano de horas sin ti
Y noches
Noches sin sueño
Noches de ti
De recorrerte
De besarte, caricias y palabras una y otra vez
Una y otra vez
Y así todo el día (y toda la noche)
Hundido en ti
Como imágenes de fotos
Como instantáneas antes de morir
Así vas a ser tú ahora
Solo nada
        Nada
Solo dolor


foto Todd Hido

viernes, 13 de diciembre de 2013

El día de los no muertos
























¡Al fin! ¡Ya esta aquí otra vez! Calentito, recién salido del horno, un cuento para la noche de Reyes, para el niño y para la niña, para el adulto y la adulta, para el adúltero y la adúltera, para el divorciado y la separada, para el viejo y la abuela. No se corten, corran y compren EL DÍA DE LOS NO MUERTOS, una historia de X-C ilustrada por el fabuloso pintor Nacho Suárez, con nueve ilustraciones, ¡nueve! a todo color. Con este regalo triunfarán allá donde vayan, llévenlo siempre consigo, y regálenlo sin piedad, su éxito esta asegurado serán el alma de todas las fiestas, se convertirán en el amigo más marchoso, el tío molón o la tía enrollada, el familiar más querido o el cuñado faltoso.
Regale EL DÍA DE LOS NO MUERTOS ¡Dese prisa que se acaban! No termine el año sin hacerse con esta fantástica historia de ¿amor? Un cuento de terror para todos los públicos. No lo dude y pídanos la más pequeña historia jamás contada. Nunca nadie ofreció tanto en dieciséis páginas, y nunca sentirá emociones tan fuertes como al leer este librito.
¡Corra! ¿No conoce a ninguna divorciada, no hay ningún separado en su vida? ¿Quien no tiene problemas con su pareja? Olvídelos y estas fiestas consiga el CUENTO PARA UNA NOCHE DE REYES, una obra de arte comprimida, el relato corto de moda. No tenga miedo y adquiera un ejemplar, se nos acaban por momentos ¡Nos los quitan de las manos!















EL DÍA DE LOS NO MUERTOS
Cuento para una noche de Reyes
Escrito por X-C en catorce páginas, con nueve ilustraciones a todo color de Nacho Suárez, de 10 x 15 cm.
Cómpralo por 6 € (gastos de envío incluidos para España)
Escribe a: lloviendopiedras.com@gmail.com




lunes, 9 de diciembre de 2013

El teléfono que no cesa



















Gloria Fuertes.- El teléfono que no cesa

Y no eras tú.
Decían: "Se me seca la boca aun cuando te hablo".
Y no eras tú."Por las tardes me encierro con tu libro."
Y no eras tú.
"Mis hijos sólo cantan tus canciones."
Y no eras tú.
"Es hermoso que existas, Gloria."
Y no eras tú.
"¡Qué feliz debe ser esa persona que amas!"
Y no eras tú.